En Okami, el jugador asume el papel de la mítica diosa del sol Amaterasu, en forma de lobo. Su tarea es devolver el color (o la "vida") al mundo destruyendo a los monstruos que lo han robado. Dado que Amaterasu es una deidad, naturalmente hay personas que la adoran y personas que no. Cuanta más gente la adora (como resultado de que ella restaura el color y hace otras buenas obras por ellos), más poderosa se vuelve.